La rehabilitación cardiaca constituye un método no farmacológico muy eficaz para el tratamiento de diversas enfermedades cardiovasculares. Contribuye a mejorar la capacidad física perdida, y produce una notable mejora psicológica y social.

La finalidad del tratamiento es optimizar los recursos naturales de nuestro organismo, perdidos en gran parte, por la enfermedad cardiovascular. Se basa en la realización de una tabla de ejercicios, acompañados de entrenamiento aeróbico y estiramientos, siguiendo un control continuo de las constantes vitales.

Será imprescindible ofrecer una completa información sobre la enfermedad, para optimizar los resultados y evitar riesgos.