Tendinitis del Aquiles

La tendinitis del Aquiles es una lesión inflamatoria del tendón que une los gemelos con el talón del pie.

Normalmente se produce por una sobrecarga excesiva practicando deporte, en deportistas de élite o aficionados.

Por norma general sólo se produce una inflamación, en los casos más graves puede aparecer desgarro o rotura del tendón.

Que provoca la tendinitis del Aquiles

Como hemos comentado, la causa principal es la sobrecarga del tendón por un aumento brusco en la intensidad deportiva. Sobre todo en personas de mediana y edad avanzada.

Existen una serie de factores de riesgo de sufrir una tendinitis del Aquiles con más facilidad, como:

  • Los hombres tienen más opciones que las mujeres.
  • Con el aumento de la edad tenemos más probabilidades.
  • Tener pies planos.
  • Obesidad.
  • Exceso de tensión en gemelos.
  • Correr con calzado inadecuado.
  • Correr o caminar en montaña o terrenos irregulares.
  • Hacer deporte en climas fríos.

Síntomas

Sospecharemos de una tendinitis de Aquiles cuando al hacer un ejercicio suave, subir escaleras o saltar notamos un dolor leve o más acusado en la zona posterior del tobillo o en la pierna.

Otro síntoma habitual es la sensación de rigidez en el tobillo y la zona de los gemelos, normalmente al andar o al iniciar el ejercicio suele mejorar.

Prevención

Podemos tomar una serie de consideraciones para evitar la aparición de una tendinitis de Aquiles como:

  • Usar un calzado adecuado a la actividad física que vamos a realizar y adaptada a la estructura de nuestros pies.
  • Calentar y estirar antes y del ejercicio.
  • Aumentar la intensidad del ejercicio de forma paulatina.
  • No someternos a esfuerzos a los que no estamos preparados.
  • Combinar ejercicios de impacto con ejercicios de bajo impacto. Por ejemplo correr e ir en bicicleta.
  • Reforzar la musculatura de la pierna para reducir la carga de trabajo del tendón.

Tratamiento de fisioterapia para la tendinitis del Aquiles

El tratamiento de fisioterapia variará en función del grado de afectación del tendón.

Por norma general en fases iniciales de la inflamación o para finalizar sesiones en casos más avanzados, usaremos crioterapia, con aplicación de hielo local o con baños de frío.

Será muy importante incorporar a nuestra rutina los estiramientos de gemelos y específicos del tendón de Aquiles.

El masaje es una parte muy importante del tratamiento, en unas primeras fases puede ser más suave y en los casos en los que se crean adherencias podemos incrementar la presión.

Electroterapia con TENS y Ultrasonido.

Vendajes funcionales o neuromusculares para reducir la presión de trabajo del tendón.

Férulas o tobilleras adaptadas a la patología.

Ejercicios de potenciación muscular.

Dependiendo del estado en el que llega el paciente el tratamiento se adaptará e irá variando en función del avance de la patología.

El fisioterapeuta decidirá el tratamiento más adecuado en cada momento.

Si sufres una tendinitis del Aquiles y necesitas tratamientos, contacta con nosotros, un fisioterapeuta a domicilio acudirá para valorar el grado de la lesión e iniciar el tratamiento más adecuado.

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